Villarruel le pidió al Gobierno una reforma impositiva y más infraestructura para el interior

Publicado: 07 / 09 /2026
Villarruel le pidió al Gobierno una reforma impositiva y más infraestructura para el interior
Foto: Prensa Victoria Villarruel, vía TN.

Victoria Villarruel volvió a marcar distancia del programa económico de Javier Milei y eligió el campo bonaerense para hacerlo. En la apertura de la Exposición Rural de Chivilcoy, la vicepresidenta pidió una reforma impositiva, más inversión en infraestructura y políticas que les permitan a las familias “ahorrar”, un mensaje que la ubica otra vez en una posición propia dentro del oficialismo.

La escena no fue casual. Villarruel habló frente a productores, dirigentes locales y representantes del interior productivo, y aprovechó ese escenario para poner sobre la mesa una agenda que combina reclamos históricos del agro con una lectura política más amplia: el país necesita un esquema tributario que premie al que produce, al que invierte y al que genera trabajo.

Su mensaje fue directo hacia el Poder Ejecutivo, aunque sin nombrar al Presidente. “Esperamos que el Poder Ejecutivo tome nota”, dijo, en una frase que resume la tensión subterránea que ya es parte del paisaje libertario. La vicepresidenta insiste en mostrarse como una referente con agenda institucional, pero también con identidad política propia.

El interior como tribuna

Villarruel insistió en que cualquier política de desarrollo necesita rutas, caminos rurales, puentes, conectividad, energía y desagues. En esa idea hay una lectura productiva, pero también una señal política: el interior no quiere ser solo una consigna, sino un espacio con reclamos concretos y necesidades medibles.

La vicepresidenta agregó que el objetivo final no puede reducirse al balance fiscal o a las cuentas públicas, sino a la capacidad de las familias para organizar su vida con salarios que alcancen para cubrir gastos y, eventualmente, ahorrar. Ese planteo la acerca a un discurso más sensible a la economía cotidiana, en contraste con la narrativa del ajuste duro que predomina en la Casa Rosada.

El gesto también tiene una segunda lectura. Villarruel viene cultivando una agenda de fin de semana con actos propios, recorridas por el interior y mensajes dirigidos a sectores que no siempre se sienten representados por la estrategia política del Gobierno nacional. En ese terreno, el campo funciona como una caja de resonancia privilegiada.

Una diferencia que ya no es menor

En términos estrictamente institucionales, la titular del Senado no rompió con Milei ni abrió un frente formal de conflicto. Pero la acumulación de mensajes de este tipo va dibujando un perfil distinto, más autónomo y más atento a la conversación territorial que a la disciplina de coalición. Para una vicepresidenta, eso nunca es un dato menor.

La exposición de Chivilcoy dejó una postal clara: mientras la Casa Rosada insiste en el ajuste y la administración del gasto, Villarruel busca anclarse en la idea de producción, infraestructura y alivio para el sector privado. Esa diferencia de tono, expresada en un acto rural, vuelve a exhibir que en el oficialismo conviven dos estilos cada vez más visibles.

Y, por ahora, la vicepresidenta parece decidida a no bajar el volumen.