El Senado debate la reforma del Banco Central con una concesión clave del Gobierno
Publicado: 24 / 09 /2026El Senado llega este jueves a una sesión sensible para el programa económico del Gobierno: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La iniciativa, que ya tiene media sanción de Diputados, apunta a redefinir el mandato de la entidad, limitar el financiamiento al Tesoro y fijar reglas más estrictas para sus autoridades. Pero el oficialismo debió aceptar una concesión para juntar los votos necesarios.
El punto que cambió en la negociación es el mecanismo para designar y remover al presidente, vicepresidente y directores del BCRA. El texto aprobado por Diputados exigía una mayoría agravada de dos tercios del Congreso, una barrera pensada para blindar al directorio frente a cambios políticos. En el Senado, esa exigencia bajó a mayoría absoluta, una modificación que mejora las chances de aprobación pero obliga al proyecto a volver a la Cámara baja.
Para la Casa Rosada, la reforma tiene un valor político que excede la técnica monetaria. Milei la presentó como parte de un paquete destinado a impedir que el Banco Central vuelva a financiar déficits fiscales con emisión. Esa idea dialoga con una promesa central del oficialismo: convertir la estabilidad de precios en una regla permanente y no en una decisión de cada administración.
El debate también expone los límites de la negociación parlamentaria. La Libertad Avanza necesita sostener acuerdos con bloques aliados y gobernadores en una agenda donde se mezclan proyectos económicos, reformas electorales y discusiones presupuestarias. La sesión, por eso, funciona como termómetro de la fuerza real del Gobierno en la Cámara alta.
La discusión no es abstracta para la ciudadanía. La autonomía del Banco Central, la prohibición de adelantos al Tesoro y las reglas sobre sus autoridades influyen en la política antiinflacionaria, el manejo de reservas, las tasas y la confianza sobre el peso. El interrogante es si el texto final logrará convertirse en una norma estable o si quedará atado al pulso de las mayorías legislativas.
Si el Senado aprueba el proyecto con cambios, Diputados deberá volver a tratarlo. Ese regreso abrirá una nueva ronda de negociaciones y mostrará cuánto margen conserva el oficialismo para convertir sus prioridades económicas en leyes efectivas.
