Santilli cerró una ronda con los gobernadores de la Región Centro y la Casa Rosada negocia rutas, energía y zonas frías
Publicado: 27 / 08 /2026Diego Santilli recibió este jueves a Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora y Rogelio Frigerio en la Casa Rosada y abrió una negociación que mezcla gestión e ingeniería política: rutas, energía y el régimen de zonas frías entraron en una misma mesa mientras el Gobierno busca sostener apoyos legislativos para el tramo más sensible de su agenda.
La foto fue una señal de coordinación entre Nación y la Región Centro. Los tres gobernadores llevaron reclamos comunes, sin una negociación separada por distrito, y el jefe de Gabinete ordenó una discusión centrada en la infraestructura vial, los costos de la energía para los grandes usuarios industriales y el impacto del esquema de subsidios sobre el mapa productivo.
Una mesa de gestión con lectura política
En el Gobierno saben que la relación con las provincias sigue siendo decisiva para cualquiera de las reformas que quieren mover en el Congreso. Por eso la reunión no se leyó solo como una agenda de obras: también funcionó como un termómetro de apoyo con tres mandatarios que, con matices distintos, tienen capacidad para ayudar o complicar la negociación parlamentaria.
Las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos concentran una parte relevante del corredor industrial, agropecuario y logístico del país. De allí que la discusión sobre rutas nacionales, peajes, mantenimiento y transferencia de tramos aparezca unida al debate por la energía. El Gobierno ya viene ensayando esquemas para que algunas jurisdicciones asuman la gestión de corredores mientras Nación conserva la supervisión técnica.
Zonas frías, tarifas y puentes con el Congreso
Otro de los puntos sensibles fue el régimen de zonas frías, que vuelve a quedar bajo análisis legislativo. La discusión toca de lleno el bolsillo de millones de usuarios, pero también abre una negociación con las provincias que reclaman no quedar afuera de un esquema de subsidios que consideran desigual.
La cumbre dejó una postal conocida de la política argentina: un Gobierno que necesita ordenar la economía y, al mismo tiempo, construir votos con gobernadores que le piden obras, tarifas razonables y una hoja de ruta más previsible. El resultado de esa negociación dirá hasta dónde puede llegar la nueva sociedad entre la Rosada y la Región Centro.
