El oficialismo mueve Diputados para blindar el DNU 70 y frenar la ofensiva opositora
Publicado: 09 / 10 /2026La pulseada por el DNU 70 volvió a tensar la agenda parlamentaria. La Libertad Avanza oficializó un pedido de sesión para el 21 de octubre en la Cámara de Diputados, una jugada con la que intenta recuperar iniciativa y condicionar la convocatoria opositora prevista para tratar el rechazo al megadecreto.
El movimiento tiene una lectura política inmediata: el oficialismo busca ordenar a sus aliados, correr el eje de la discusión y evitar que la oposición llegue al recinto con el volumen necesario para avanzar contra una de las normas fundacionales del programa de Javier Milei. El DNU 70, firmado a los pocos días de asumir, concentra cambios regulatorios en áreas económicas, administrativas, comerciales y civiles, y desde su origen quedó bajo disputa judicial y legislativa.
La nueva tensión se aceleró después de la intervención de la Corte Suprema en torno a la Ley de Tierras. Ese expediente reactivó el debate sobre los límites a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros y le dio a la oposición un argumento para insistir con una revisión más amplia del decreto. En Diputados, el número vuelve a ser el dato decisivo: no alcanza con convocar una sesión, también hace falta sostener el quórum y reunir una mayoría capaz de convertir el rechazo en un hecho político de alto impacto.
Para el Gobierno, el riesgo es doble. Si la oposición impone su agenda, el Congreso mostraría otra vez capacidad de marcarle límites a la Casa Rosada. Si el oficialismo logra bloquearla, Milei ganaría aire en un mes cargado de negociaciones con gobernadores, bloques dialoguistas y sectores económicos que miran cada señal de gobernabilidad.
El trasfondo ciudadano no es menor. El DNU 70 atraviesa discusiones sobre alquileres, comercio, regulaciones, empresas públicas, tierras, trabajo y funcionamiento del Estado. Por eso, aunque la pelea se exprese en procedimientos parlamentarios, su resultado puede modificar reglas concretas para consumidores, empresas, provincias y organismos públicos.
La disputa seguirá abierta hasta que se confirme si alguna de las convocatorias consigue volumen real en el recinto. En ese tramo, el oficialismo intentará transformar una defensa parlamentaria en señal de control político, mientras la oposición buscará demostrar que todavía puede condicionar la arquitectura normativa del Gobierno.
