Milei endureció el discurso económico y volvió a ligar 2027 con su programa

Publicado: 02 / 09 /2026

Javier Milei cerró este miércoles el foro Vientos de Cambio, en el Sheraton de Retiro, con un mensaje de campaña y una defensa cerrada de su programa económico: dijo que no piensa flexibilizar la política fiscal ni monetaria, y advirtió que si La Libertad Avanza no gana en 2027 sería porque la sociedad eligió “suicidarse”.

El Presidente habló ante un auditorio compuesto por funcionarios, economistas y referentes liberales de la región. Allí sostuvo que el equilibrio fiscal “no se negocia”, que no habrá giro sobre la meta de bajar la inflación y que el Gobierno no usará herramientas que considera “moralmente despreciables” para sostener la recaudación o la actividad antes de las elecciones. El mensaje fue leído como una ratificación del ajuste, pero también como una advertencia al sistema político: el oficialismo no piensa cambiar de libreto para ampliar apoyos.

Milei puso el foco en el mediano plazo y convirtió la discusión económica en una pregunta de poder. Dijo que los argentinos van a tener que elegir entre las ideas de la libertad y un “modelo decadente”, y prometió seguir mostrando resultados como carta de presentación. También reivindicó la baja de la inflación, la reducción del déficit y la caída de la pobreza como piezas centrales de su argumento para la reelección.

La economía como frontera política

La exposición llega en un momento sensible. La Casa Rosada necesita sostener el ajuste sin perder demasiado apoyo social, mientras sigue negociando leyes en el Congreso y mirando la elección de 2027 como el plebiscito de su programa. En ese contexto, cada frase presidencial sobre gasto, inflación o crecimiento funciona también como señal hacia los mercados, los gobernadores y los aliados que le piden algún alivio de corto plazo.

El evento, además, reunió a figuras como Luis Caputo y Pablo Quirno y dejó otra postal de la estrategia libertaria: mostrar coordinación interna, cerrar filas en torno a la ortodoxia fiscal y blindar políticamente el ajuste. Milei llegó a decir que si gana la reelección la Argentina podría entrar en una etapa de crecimiento mucho más fuerte; si no, insistió, el problema no será del programa sino de una sociedad que no quiso sostenerlo.

La frase no fue una improvisación aislada. Encajó con todo el discurso de la jornada y con la idea que el oficialismo viene repitiendo desde hace meses: la economía no se va a mover por presión electoral. El costo de esa decisión, sin embargo, se medirá en los bolsillos antes que en los foros.