Milei declaró bienes por $295 millones y la discusión política volvió a pasar por $LIBRA
Publicado: 31 / 08 /2026Javier Milei presentó su declaración jurada patrimonial anual y reportó bienes por $295,2 millones al cierre de 2025. La cifra marca un aumento nominal de 43,3% respecto del año anterior, aunque la mayor parte del salto vuelve a explicarse por revaluaciones de activos y por el movimiento del tipo de cambio, más que por compras nuevas de peso político o patrimonial.
En el detalle, el Presidente conservó su casa en la Ciudad de Buenos Aires, dos vehículos y ahorros en dólares que prácticamente no cambiaron en términos físicos: siguió declarando US$20.000 en efectivo y US$65.562 en una caja de ahorro en moneda extranjera. También reportó $586.357 de deuda con el Banco Supervielle, una novedad frente al cierre de 2024.
La presentación volvió a quedar bajo la lupa pública por el contexto político en el que se hizo. El plazo para que los funcionarios alcanzados por la Ley de Ética Pública presentaran sus declaraciones patrimoniales vencía este 31 de agosto, y la Oficina Anticorrupción había prorrogado la fecha justamente para dar margen a la carga de información anual. En ese marco, la declaración del Presidente quedó lista al filo del cierre administrativo.
Más allá de los números, el gesto tiene peso institucional: la declaración jurada es una de las herramientas básicas de control sobre el patrimonio de quienes ocupan cargos públicos. En el caso de Milei, además, la foto vuelve a cruzarse con el clima de sospecha que dejó el caso $LIBRA y con el debate sobre la consistencia entre discurso anticasta, transparencia y evolución patrimonial de los funcionarios más altos del Gobierno.
En paralelo, Karina Milei también presentó su declaración jurada con un fuerte aumento de su patrimonio, una coincidencia que reavivó el foco sobre la cúpula libertaria. La información ya es pública y puede consultarse en el sistema de la Oficina Anticorrupción, pero la discusión política recién empieza: qué explica el salto, cuánto pesa la revaluación y qué relato construye el Gobierno sobre su propia transparencia.
