La Casa Rosada reordena la agenda y consolida el acercamiento entre LLA y el PRO
Publicado: 19 / 08 /2026
La Casa Rosada volvió a convertirse en el centro de la rosca política con la reunión entre delegados de La Libertad Avanza y el PRO, un movimiento que reabrió el canal entre Karina Milei y Mauricio Macri y dejó instalada una mesa de trabajo conjunta para ordenar la agenda legislativa de los próximos meses.
La señal más importante no fue solo el encuentro en sí, sino el formato que adoptó: una mesa política que se reunirá cada quince días y que apunta a coordinar votaciones, reducir ruidos internos y empezar a explorar una convivencia más estable entre ambas fuerzas. En la práctica, el oficialismo intenta sumar respaldo para sus reformas y el PRO busca conservar margen propio sin quedar afuera de la discusión nacional.
Qué dejó la reunión
- Se reanudó el diálogo político entre Karina Milei y Mauricio Macri.
- LLA y el PRO acordaron crear una mesa conjunta con reuniones quincenales.
- La agenda legislativa quedó en el centro de la conversación.
- El acercamiento también abre la puerta a una posible coordinación electoral hacia 2027.
El encuentro tuvo a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis por el PRO, y a Diego Santilli, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem por el oficialismo. La presencia de todos ellos mostró que el objetivo inmediato no era una foto de cortesía, sino una conversación de poder: cómo ordenar el Congreso cuando al Gobierno le faltan votos y cómo evitar que cada pulseada termine en una derrota pública.
Infobae, LA NACION y Telefe Noticias coincidieron en que la reunión funcionó como un primer paso institucional, todavía sin definiciones electorales cerradas. Pero el solo hecho de sentar a ambos espacios en la misma mesa ya cambia el clima político: deja atrás semanas de tensión y obliga a pensar una estrategia compartida para sostener la iniciativa oficialista en el Parlamento.
Por qué importa
El acercamiento entre LLA y el PRO no resuelve las diferencias, pero sí corrige algo que venía jugando en contra de la Casa Rosada: la sensación de aislamiento. Con la economía y el Congreso presionando al mismo tiempo, el Gobierno necesita aliados más previsibles, y el macrismo todavía conserva un peso parlamentario que puede definir votaciones clave.
La imagen de la reunión en Casa Rosada resume ese momento político: menos épica, más negociación; menos discurso, más cálculo. En un año ya atravesado por el calendario electoral, el oficialismo parece decidido a institucionalizar la rosca antes de que la rosca le vuelva a explotar en la cara.
