Máximo Kirchner llevó la pelea por Vaca Muerta y las tarifas a un congreso educativo

Publicado: 27 / 09 /2026

Máximo Kirchner cerró en Mar del Plata el Congreso Educativo Nacional “Imaginar y Transformar” y llevó el debate más allá de las aulas: habló de Vaca Muerta, tarifas, recursos provinciales y modelo económico. El diputado nacional cuestionó el rumbo del Gobierno de Javier Milei y reclamó que el crecimiento energético se traduzca en beneficios concretos para familias, pymes e industria.

La intervención tuvo una carga política clara porque vinculó educación, trabajo y distribución de recursos. Kirchner sostuvo que la Argentina no puede celebrar el aumento de producción en sectores estratégicos si ese resultado no mejora la vida cotidiana de la población. En esa línea, volvió sobre una discusión que cruza a oficialismo y oposición: quién captura la renta de Vaca Muerta, cómo se financian las obras necesarias y qué lugar ocupan las provincias productoras, las empresas y los usuarios.

Vaca Muerta es uno de los activos económicos más importantes del país. Su expansión permitió aumentar la producción de gas y petróleo no convencional, mejorar la balanza energética y proyectar inversiones en transporte, exportación e infraestructura. Pero ese potencial convive con tarifas más altas, presión sobre sectores industriales y debates por subsidios, especialmente en zonas donde el costo del gas pesa de manera directa sobre hogares y comercios.

El planteo de Kirchner dialoga con una tensión que atraviesa al peronismo y al Gobierno nacional. La administración libertaria sostiene que la disciplina fiscal, la apertura de inversiones y la reducción de subsidios son condiciones para que el sector energético crezca de manera sostenida. La oposición responde que sin herramientas redistributivas el desarrollo queda desacoplado de la economía real y aumenta la distancia entre los indicadores de producción y el bolsillo de los ciudadanos.

El escenario elegido tampoco fue casual. Un congreso educativo permite ligar la discusión económica con la vida familiar: empleo, tiempo de cuidado, escuela pública, transporte y facturas de servicios. En Mar del Plata, además, el peronismo bonaerense busca sostener presencia territorial en medio de un mapa político nacional que ya mira hacia 2027 y en el que Axel Kicillof y La Cámpora intentan ordenar su relación sin regalar centralidad.

La discusión que queda abierta es cómo convertir una ventaja energética en política pública verificable. No alcanza con que Vaca Muerta produzca más si la mejora no se percibe en tarifas, empleo, infraestructura y competitividad industrial. Tampoco alcanza con reclamar distribución sin explicar financiamiento y reglas estables. Ahí se juega buena parte del debate económico que, aun cuando aparece en un acto educativo, ya forma parte de la campaña política que se adelanta.