Kicillof acelera su armado nacional y empuja la discusión interna del peronismo hacia 2027

Publicado: 30 / 08 /2026

Axel Kicillof aceleró su construcción nacional y volvió a mover piezas fuera de Buenos Aires mientras el peronismo sigue sin cerrar una discusión común para 2027.

La estrategia combina presencia en Santa Fe, articulación con sindicatos, intendentes y dirigentes de otras provincias, y un mensaje que se repite en su entorno: todavía hay tiempo para negociar, pero el armado propio no se va a frenar.

Rosario como punto de apoyo

En las últimas semanas reapareció Sergio Massa en Rosario y, al mismo tiempo, operadores y ministros vinculados a Kicillof empezaron a desembarcar en la provincia. Augusto Costa participó del foro pyme de la ciudad, luego mantuvo una reunión con el Movimiento Derecho al Futuro y dejó otra señal de que el espacio bonaerense quiere federalizarse más allá del mapa de la provincia.

A eso se suman actividades previstas para septiembre con Alberto Sileoni en educación y con Daniel Gollan en salud. El plenario del 19 de septiembre en Avellaneda también aparece en el horizonte como una demostración de fuerza para mostrar que el kicillofismo busca sostener estructura, sumar dirigentes y proyectar una agenda propia hacia 2027.

En el norte santafesino, además, la construcción se apoya en una red sindical que viene trabajando con la Provincia de Buenos Aires desde hace tiempo. La Mesa Axel Kicillof 2027, tal como la nombran sus impulsores, intenta ordenar una trama territorial que no dependa solo de la pelea bonaerense.

La interna sigue abierta

El dato político de fondo es que Kicillof no cerró su discusión con el resto del peronismo. En la conversación conviven la influencia de Cristina Kirchner, el regreso de Massa al centro de la escena, la presión de los intendentes y la pelea por el formato de la próxima elección: desdoblamiento, PASO o una fórmula de unidad que todavía no aparece.

En ese tablero, el gobernador bonaerense intenta algo más ambicioso que una candidatura testimonial. Busca construir una base territorial y sectorial que le permita llegar a 2027 con una identidad más amplia que la de la provincia de Buenos Aires. El problema es que ese movimiento también incomoda a sectores del PJ que prefieren primero ordenar la interna antes de lanzarse a una campaña nacional.

Qué está en juego

Lo que se está definiendo no es solo quién encabezará una boleta dentro de dos años. También se juega el modo en que el peronismo leerá la derrota, cómo ordenará sus alianzas sindicales y territoriales y si podrá ofrecer una alternativa coherente al gobierno de Javier Milei. Kicillof eligió no esperar ese desenlace y por eso empezó a tender puentes fuera de Buenos Aires.

Por ahora, su apuesta es clara: crecer antes de negociar.