Jorge Macri pidió estabilidad política y puso reparos a tocar las PASO

Publicado: 01 / 10 /2026

Jorge Macri buscó diferenciar su posición dentro del tablero opositor-dialoguista y pidió evitar que la Argentina vuelva a moverse como un péndulo político. El jefe de Gobierno porteño sostuvo que la presencia de distintos dirigentes en la Argentina Week de París apunta a transmitir previsibilidad a los inversores, pero al mismo tiempo dejó reparos frente a una eventual modificación del régimen de las PASO cerca del año electoral.

La frase tiene varias capas. En lo económico, apunta a una preocupación recurrente de empresarios y gobernadores: que cada cambio de ciclo político altere reglas, contratos, regulaciones y expectativas. En lo electoral, funciona como una advertencia hacia la Casa Rosada, que pretende avanzar con una reforma política para eliminar o volver a suspender las primarias antes de la elección presidencial de 2027.

Las PASO existen desde 2009 y fueron pensadas como una instancia obligatoria para ordenar internas partidarias y definir candidaturas con participación ciudadana. En los últimos años, sin embargo, se convirtieron en objeto de disputa permanente. Sus críticos señalan el costo fiscal y el desgaste político de votar dos veces; sus defensores advierten que eliminarlas o suspenderlas en la antesala de una elección puede favorecer a los oficialismos y reducir competencia interna en los partidos.

Macri eligió moverse en ese equilibrio. No cerró la puerta a discutir cambios, pero pidió prudencia con los tiempos. Para el PRO, el debate no es menor: el partido viene reacomodando su vínculo con La Libertad Avanza, entre acuerdos legislativos, competencia territorial y la necesidad de conservar identidad propia en la Ciudad de Buenos Aires, su distrito más importante.

El planteo también se cruza con la agenda de gobernabilidad del Gobierno nacional. Milei necesita votos de bloques aliados y mandatarios provinciales para sostener el Presupuesto 2027, avanzar con reformas y ordenar el calendario político. En ese contexto, las reglas electorales dejan de ser un asunto técnico y pasan a formar parte de la negociación de poder.

La señal de Jorge Macri es, en definitiva, doble. Hacia afuera, intenta mostrar una Argentina que puede ofrecer continuidad institucional a quienes evalúan invertir. Hacia adentro, advierte que la búsqueda de reformas no debería confundirse con cambios apresurados en las reglas de competencia democrática. La discusión recién empieza, pero ya quedó instalada como una de las pulseadas centrales antes de 2027.