El Gobierno apura la suspensión de las PASO mientras negocia votos para el Presupuesto
Publicado: 19 / 09 /2026El Gobierno nacional volvió a poner la suspensión o modificación de las PASO en el centro de la negociación política y busca atar esa discusión a un cierre más amplio con gobernadores, bloques aliados y referentes parlamentarios que también serán decisivos para el tratamiento del Presupuesto 2027.
La Casa Rosada trabaja con una cuenta regresiva marcada por el calendario legislativo. El oficialismo quiere llegar a fin de año con reglas electorales más favorables para 2027 y con una señal de orden fiscal plasmada en la ley de gastos. La dificultad es que ambas discusiones se cruzan con reclamos provinciales, diferencias internas y advertencias institucionales sobre la necesidad de no modificar reglas de juego sin tiempo operativo suficiente.
La reforma electoral es una obsesión del dispositivo libertario desde hace meses. La eliminación de las primarias, o una suspensión por única vez, reduciría costos y también alteraría la forma en que la oposición ordena sus candidaturas. Por eso el tema divide aguas: para el oficialismo es una herramienta de simplificación política; para buena parte de la oposición, un cambio sensible que no puede resolverse sólo como parte de un intercambio por votos presupuestarios.
El debate llega, además, en medio de ruidos dentro de la propia coalición gobernante. Las diferencias por los artículos de discapacidad incluidos en el Presupuesto expusieron fallas de coordinación entre la mesa política, Economía y los bloques legislativos. Ese episodio obligó al Gobierno a revisar su estrategia y a reforzar los contactos con aliados que piden previsibilidad antes de comprometer apoyo.
La Cámara Nacional Electoral ya había señalado en distintas oportunidades que las reformas electorales requieren plazos claros para su implementación. Ese antecedente pesa sobre cualquier cambio de última hora: no se trata sólo de conseguir mayoría legislativa, sino de garantizar que el sistema pueda organizarse sin afectar derechos políticos ni generar incertidumbre.
El resultado dependerá de una negociación de varias bandas. Milei necesita mostrar iniciativa, los gobernadores buscan recursos y margen para sus distritos, y los bloques dialoguistas intentan evitar quedar atrapados entre el costo de acompañar al Gobierno y el riesgo de bloquear toda la agenda. En esa tensión se jugará buena parte del cierre político del año.
