El caso del fentanilo contaminado suma otro capítulo y vuelve a poner bajo la lupa las demoras de la ANMAT
Publicado: 27 / 08 /2026La causa por el fentanilo contaminado sumó otro capítulo con la declaración de la ex titular de la ANMAT, Nélida Agustina Bisio, que buscó desligar al organismo de control y apuntó a una cadena de decisiones fragmentada entre el INAME y el Ministerio de Salud. El expediente sigue poniendo bajo la lupa las demoras que permitieron que el medicamento llegara a pacientes ya con las alertas encima.
Bisio amplió su indagatoria y sostuvo que no tenía el conocimiento técnico necesario sobre cada paso operativo. También defendió al ministro Mario Lugones y afirmó que las sanciones se impulsaron cuando la información llegó a la conducción política del área. Del otro lado, la fiscalía sostiene que ya existían advertencias previas y que el Estado tardó demasiado en actuar.
La cronología que mira la Justicia
La pesquisa reconstruyó una serie de inspecciones y alertas sobre Laboratorios Ramallo y HLB Pharma entre fines de 2024 y comienzos de 2025. El dato más sensible es el tiempo que pasó entre la elevación de los proyectos de advertencia y la firma efectiva de la medida: para los investigadores, esa demora permitió que el fentanilo contaminado siguiera circulando.
El caso es uno de los más graves de la historia sanitaria reciente. Ya dejó 90 muertos y mantiene abiertas preguntas sobre trazabilidad, control de laboratorios y capacidad de reacción del sistema estatal. También expuso tensiones dentro de la propia ANMAT y dejó al Ministerio de Salud bajo presión política y judicial.
Qué queda abierto
La definición ahora está en manos del juez Ernesto Kreplak, que debe resolver la situación procesal de las ex funcionarias. Pero la discusión más de fondo sigue intacta: quién debía cortar la cadena, por qué no se hizo a tiempo y cómo se evita que una falla de control termine convertida en tragedia.
Mientras la causa avanza, el tema también sigue en agenda pública porque obliga a revisar el funcionamiento de los organismos que tienen que proteger a los pacientes antes de que el daño ocurra. Esa es la parte incómoda del caso: no solo exhibe responsabilidades individuales, sino también un sistema de control que llegó tarde.
