Docentes universitarios rechazaron la paritaria y anunciaron otro paro

Publicado: 01 / 09 /2026

Los gremios docentes y nodocentes universitarios anunciaron un paro nacional de 24 horas para este miércoles después de rechazar la propuesta salarial que llevó el Gobierno a la paritaria del sector. La oferta, según expusieron las organizaciones, consistió en un 3% de aumento para septiembre y otro 3% ya comprometido para octubre, una secuencia que los sindicatos consideraron insuficiente frente al deterioro acumulado de los salarios.

La negociación se realizó en la órbita de Capital Humano y reunió a las principales federaciones del sistema universitario. Allí participaron representantes docentes y no docentes, junto con el Consejo Interuniversitario Nacional. Del otro lado de la mesa, la Casa Rosada defendió la propuesta como parte del esfuerzo fiscal para sostener el funcionamiento de las universidades públicas. El desacuerdo dejó a la discusión en un nuevo punto muerto y volvió a exhibir una pulseada que ya lleva meses.

El conflicto no se limita al ajuste de septiembre y octubre. Los sindicatos vienen advirtiendo que la pérdida salarial acumulada se ubica muy por encima de la mejora ofrecida y que la recomposición necesaria debería rondar una cifra sensiblemente mayor. Además, vinculan la discusión con la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso y con la cautelar que obligó al Poder Ejecutivo a avanzar con los fondos y las actualizaciones salariales. En otras palabras, el conflicto no sólo es paritario: también es institucional.

En las universidades nacionales el impacto se mide clase por clase. El paro no implica un cierre formal de los establecimientos, pero sí puede afectar dictados, exámenes, consultas y actividades de investigación según el nivel de adhesión en cada facultad. Esa modalidad vuelve más difícil anticipar el alcance real de la medida, aunque el malestar es visible en un sistema que arrastra renuncias, pluriempleo y caída del poder adquisitivo desde hace más de un año.

La próxima reunión quedó fijada para el jueves 17 de septiembre, aunque los gremios no confirmaron todavía si asistirán antes de la huelga. Por lo pronto, el conflicto vuelve a instalar a la universidad pública en el centro de la agenda política. Lo que está en juego no es sólo un porcentaje de aumento, sino el modo en que el Estado decide sostener o desfinanciar uno de los servicios públicos más sensibles del país.