Caputo lanzó un plan de $2 billones para reactivar el crédito hipotecario con fondos de la ANSES
Publicado: 26 / 08 /2026Luis Caputo anunció un plan de $2 billones para reactivar el crédito hipotecario con fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES. La medida busca darle a los bancos una fuente de fondeo más larga para volver a expandir los préstamos para vivienda.
El anuncio llegó después de varios días en los que el Gobierno venía anticipando una nueva señal hacia el sistema financiero. La idea oficial es simple: si los bancos consiguen recursos de mayor plazo, podrán ofrecer más hipotecas y sostener una línea de financiamiento que, tras el repunte de 2024 y parte de 2025, empezó a perder impulso por falta de fondeo y tasas que se volvieron menos amigables para la demanda.
El esquema que estudia Economía
El mecanismo se apoyará en licitaciones y en el uso del FGS como respaldo para plazos más extensos. En la práctica, el Gobierno intenta que el dinero previsional funcione como una plataforma de financiamiento indirecta, sin que el Estado salga a prestar por sí mismo. La apuesta oficial es que eso permita ordenar el mercado, dar previsibilidad a los bancos y volver a abrir una puerta para quienes buscan acceder a su primera vivienda.
La medida también tiene una lectura política. En una semana marcada por la discusión parlamentaria y por la pelea de la Casa Rosada para mostrar iniciativa, Economía busca instalar una agenda que no quede atada sólo al ajuste fiscal. El Gobierno necesita exhibir que, además de contener el gasto, todavía puede empujar herramientas concretas para el crédito y la actividad.
El contexto ayuda a entender la urgencia. La morosidad, la suba de tasas y la menor capacidad de repago venían enfriando el sistema, mientras el oficialismo insistía en que el problema debía resolverse con estabilización y no con rescates amplios. Ahora Caputo intenta mostrar una salida de mercado para un problema que pegó de lleno en familias, bancos y desarrolladores.
Si el plan logra despegar, el Gobierno espera que el nuevo flujo de crédito tenga efecto no sólo en el acceso a la vivienda, sino también en la cadena de la construcción, uno de los sectores que más siente cuando se corta el financiamiento largo.
