Caputo pidió no frenar inversiones y llevó a París la defensa del plan económico
Publicado: 02 / 10 /2026El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió en París el rumbo económico del Gobierno y buscó transmitir a los inversores una idea central: el riesgo, según la lectura oficial, no está en esperar el resultado electoral sino en quedar afuera de una eventual nueva etapa de inversiones en la Argentina.
La exposición se produjo durante la Argentina Week, el foro que reunió a funcionarios, gobernadores, empresarios y representantes financieros en Francia. Caputo sostuvo que la administración nacional logró ordenar variables que considera decisivas para el programa económico: equilibrio fiscal, política monetaria restrictiva, acumulación de dólares y respeto por los contratos. También insistió en que el Gobierno busca sostener el superávit financiero como una señal de continuidad institucional.
El mensaje tuvo un destinatario evidente. En los últimos días, el empresariado planteó inquietudes por la actividad, el empleo, el costo del financiamiento y el clima político de cara a 2027. En ese marco, la Casa Rosada intenta mostrar que la agenda económica no depende sólo de la coyuntura electoral, sino de un esquema de reformas que necesita respaldo legislativo y acuerdos con provincias.
La presencia de gobernadores en la comitiva buscó reforzar esa señal. Varias provincias miran con atención los proyectos ligados al litio, la energía, los hidrocarburos y la infraestructura, sectores que requieren reglas estables y financiamiento de largo plazo. Para el Gobierno, mostrar coordinación con los distritos es parte de la estrategia para bajar la percepción de riesgo político.
El punto sensible sigue siendo la economía cotidiana. Aunque el oficialismo destaca la baja de la inflación y el orden fiscal, distintos indicadores de empleo, informalidad y consumo mantienen presión sobre la agenda pública. Por eso, la promesa de inversiones convive con una pregunta concreta para hogares y empresas: cuándo esa expectativa puede traducirse en actividad, crédito y trabajo.
Caputo cerró su intervención con una defensa del programa y con una advertencia política: el Gobierno considera que el año electoral no debe congelar decisiones privadas. La discusión, ahora, pasará por si el oficialismo logra convertir esa confianza externa en resultados visibles dentro del país.
