Bullrich negocia cambios al Súper RIGI para destrabar el dictamen en el Senado

Publicado: 31 / 08 /2026

El oficialismo acelera la negociación por el Súper RIGI en el Senado y Patricia Bullrich volvió a quedar al frente de una discusión que expone el límite numérico de La Libertad Avanza en la Cámara alta. Sin los votos suficientes para imponer el texto original, el Gobierno aceptó discutir cambios para intentar llegar al dictamen sin volver a empezar el trámite legislativo en Diputados.

Los dos puntos que concentran la discusión son previsibles y políticamente sensibles. Por un lado, la compra de proveedores locales en los proyectos alcanzados por el régimen. Por el otro, la exigencia para que los grandes centros de datos y otros emprendimientos electrointensivos cuenten con su propia capacidad de generación o no pongan en riesgo el abastecimiento energético. Ambos temas aparecieron en la mesa de negociación con la UCR, el PRO y bloques provinciales.

El corazón del problema sigue siendo aritmético. El bloque libertario no llega por sí solo a los 37 votos que necesita para sostener una ley de este tamaño, y cualquier retoque en el texto obliga a que el expediente vuelva a la Cámara baja. Eso alarga los tiempos y abre otra discusión con gobernadores, industriales y sectores que quieren ver certezas sobre el impacto real del régimen en las provincias.

En el Gobierno sostienen que el Súper RIGI es una pieza central para atraer inversiones grandes, sobre todo en energía, minería, tecnología e infraestructura digital. Pero en el Senado aparecen reparos por una razón concreta: nadie quiere que el paquete de beneficios termine dejando a las provincias con menos herramientas para defender su producción o su red eléctrica. Esa es la tensión de fondo que explica por qué el dictamen se demoró y por qué Bullrich debió volver a sentarse a negociar.

Si la comisión avanza esta semana, el proyecto podría llegar al recinto a comienzos de septiembre. Si no, el oficialismo quedará otra vez obligado a elegir entre apurar una ley clave o ceder más de lo que quería para no perder apoyo en una votación que todavía no tiene asegurada.