Reforma del BCRA: el Gobierno busca recuperar en Diputados el mecanismo original de remoción

Publicado: 25 / 10 /2026

La Casa Rosada busca insistir con la versión original de la reforma. Necesita dos tercios para revertir los cambios del Senado y todavía no tiene fecha de sesión.

El Gobierno buscará que Diputados restablezca el mecanismo original de remoción de las autoridades del Banco Central. La estrategia, conocida este domingo 25 de octubre, cambia la posición que había evaluado el Ejecutivo: aceptar las modificaciones del Senado para acelerar la sanción. Ahora pretende reunir una mayoría más exigente y recuperar la intervención de las dos cámaras.

La negociación sigue abierta. La intención oficial es llevar el proyecto al recinto durante noviembre, pero no hay una sesión confirmada ni un acuerdo público que permita dar por asegurados los votos. Tampoco existe todavía una nueva Carta Orgánica vigente.

Dos procedimientos para remover al directorio

El texto aprobado inicialmente por Diputados exigía el respaldo de dos tercios de los presentes en ambas cámaras para desplazar al presidente, vicepresidente y directores de la entidad. El Senado reemplazó esa fórmula: propuso que la decisión quede exclusivamente en la Cámara alta, con mayoría absoluta de sus integrantes.

La diferencia no es sólo numérica. Define qué instituciones participan en el control de las autoridades monetarias y cuánto consenso político hace falta para removerlas. El Ejecutivo defiende un procedimiento más restrictivo como garantía de estabilidad del organismo frente a futuros cambios de gobierno.

El recorrido parlamentario explica la dificultad. La primera aprobación en Diputados reunió 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones. El 24 de septiembre, el Senado acompañó la reforma en general por 46 votos contra 22, pero el cambio referido a las autoridades consiguió una mayoría todavía más amplia.

Lo que puede resolver Diputados

El artículo 81 de la Constitución regula esta segunda revisión. Si la cámara revisora modifica un proyecto con dos tercios de los presentes, la cámara de origen necesita esa misma proporción para insistir con su redacción. No puede aprovechar el regreso del expediente para introducir una tercera alternativa sobre el texto en discusión.

Por eso, aprobar la reforma y recuperar la fórmula que prefiere la Casa Rosada son objetivos distintos. Aceptar las correcciones permite completar el trámite; rechazarlas requiere sostener una mayoría agravada. La negociación con los aliados deberá resolver esa diferencia.

El proyecto también busca establecer la preservación del valor de la moneda como misión principal del BCRA y eliminar los adelantos transitorios al Tesoro. Incluye restricciones al financiamiento del sector público y cambios en el manejo de utilidades. Son reglas con incidencia sobre la relación entre la política fiscal y la monetaria, no una modificación inmediata de las cuentas bancarias de los usuarios.

La discusión pendiente combina autonomía, control y capacidad de reunir votos. Hasta que Diputados se pronuncie y se complete el procedimiento de sanción, las expectativas del Gobierno no modifican las normas actuales.