ATE anunció 48 horas de protestas en aeropuertos por reclamos salariales
Publicado: 01 / 09 /2026La Asociación Trabajadores del Estado anunció 48 horas de protestas en aeropuertos de todo el país para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre. La medida alcanzará a más de 27 aeródromos y se concentrará en dos franjas horarias: de 9 a 12 y de 18 a 21. En esos lapsos, el gremio adelantó que sólo garantizará vuelos sanitarios, humanitarios, de traslado de órganos y oficiales.
El reclamo está centrado en incumplimientos salariales y en la falta de respuestas del Gobierno frente a los planteos que ATE viene sosteniendo sobre el funcionamiento de la Administración Nacional de Aviación Civil. Para la conducción sindical, los problemas no pueden atribuirse a los trabajadores porque la medida se comunicó con suficiente antelación y la negociación, aseguran, no avanzó. La conducción del gremio también insiste en que el conflicto podría profundizarse si no se abre una instancia de diálogo real.
La advertencia tiene impacto directo en una infraestructura sensible. Los aeropuertos no son sólo un punto de tránsito para vuelos comerciales: también forman parte de la cadena de seguridad operacional y de conectividad interna del país. Cualquier reducción de servicios en ese sector obliga a reprogramar partidas, revisar escalas y monitorear el funcionamiento de terminales donde ya conviven tensiones por salarios, dotación y condiciones laborales.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, sostuvo que si se producen demoras o cancelaciones no será por responsabilidad de los trabajadores. Esa frase resume el tono del conflicto: el sindicato busca cargar el costo político sobre el Estado y no sobre el personal que quedará en los puestos de control. En paralelo, el Gobierno queda presionado a responder antes de que la protesta se materialice, sobre todo porque el calendario de viajes de la primera semana de septiembre suele moverse con mayor intensidad que el promedio.
Con la medida ya anunciada, el problema dejó de ser preventivo y pasó a la agenda de la aviación civil. Si no hay una señal de último momento, jueves y viernes prometen un escenario de demoras, reacomodamientos y tensión política en uno de los servicios más sensibles para la vida cotidiana y la actividad económica.
