Argentina Federal pone en riesgo la sesión por el BCRA y la Inocencia Fiscal II
Publicado: 25 / 08 /2026La Cámara de Diputados llega a una sesión decisiva con una combinación de reforma económica, negociación política y cuentas finas. El oficialismo quiere convertir en media sanción la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la segunda versión de Inocencia Fiscal, dos proyectos que considera centrales para su programa y que dependen, una vez más, del comportamiento de aliados que no siempre se alinean en bloque.
En ese mapa apareció un dato nuevo: el bloque Argentina Federal, vinculado a los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, y Misiones, Hugo Passalacqua. La bancada prometió habilitar el debate y aportar bancas en el recinto, pero también dejó en claro que el acompañamiento no será automático. En la práctica, eso le agrega otra capa de incertidumbre a una sesión que el Gobierno lee como una prueba de fuerza legislativa.
La tensión no es sólo parlamentaria. En las últimas horas se aceleró el ruido político en torno a la relación con Salta, luego de la visita de la ministra Sandra Pettovello y de gestos cruzados entre dirigentes libertarios y referentes provinciales. Ese clima enrarecido impacta sobre un oficialismo que necesita sostener la disciplina propia y, al mismo tiempo, sumar voluntades externas para aprobar las iniciativas que más le importan a Javier Milei.
La reforma del Banco Central busca blindar por ley la prohibición de financiar al Tesoro y reforzar la independencia de la autoridad monetaria. Inocencia Fiscal II, por su parte, amplía y corrige el régimen fiscal que el Gobierno impulsa para facilitar la exteriorización de fondos y ordenar el sistema tributario desde una lógica de mayor formalización. Ambos textos quedaron en el centro de la estrategia oficial en Diputados.
El problema para la Casa Rosada es que la discusión ya no se da en un Congreso estático. El cierre de alianzas electorales, el malestar de varios gobernadores y la incomodidad de algunos bloques dialoguistas volvieron más frágil la ingeniería de votos. Por eso el oficialismo también apuesta a un mensaje político más amplio: mostrar que todavía conserva capacidad de fijar agenda y de reunir apoyos en el momento en que necesita convertir discurso en sanción legislativa.
Si la sesión le sale bien, Milei conseguirá una señal fuerte hacia adentro y hacia afuera. Si se complica, el Gobierno quedará otra vez expuesto a una realidad conocida: la de un oficialismo que puede marcar el rumbo, pero todavía depende de una mayoría parlamentaria mucho más trabajada que propia.
