Las dos CTA llevaron al Papa sus reclamos por salarios, empleo y protesta social
Publicado: 07 / 11 /2026Hugo Yasky y Hugo Godoy firmaron una carta conjunta antes de la llegada de León XIV. Las centrales cuestionaron las políticas del Gobierno y plantearon sus preocupaciones por la informalidad y el endeudamiento de los hogares.
La CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma difundieron el viernes 6 de noviembre una carta abierta al papa León XIV con reclamos por el deterioro de los ingresos, la precarización laboral y la respuesta estatal a las protestas. El documento lleva las firmas de Hugo Yasky y Hugo Godoy y coloca las demandas sindicales ante la visita del pontífice, prevista desde este domingo.
Las centrales dieron la bienvenida al Papa y cuestionaron las políticas del gobierno de Javier Milei. El texto no anuncia una nueva medida de fuerza ni presenta un acuerdo con la Iglesia: es una intervención pública conjunta de dos organizaciones con conducciones propias, dirigida a una figura con la que buscan sostener un diálogo social.
Los ingresos y el endeudamiento, en el centro
La carta describe dificultades que alcanzan a trabajadores formales, desocupados, jubilados y sectores de la economía popular. Sus firmantes sostienen que el salario mínimo perdió un 40% de poder adquisitivo en los últimos tres años y que casi la mitad de los ocupados trabaja en la informalidad. Son cifras y diagnósticos expuestos por las centrales en su presentación, no un nuevo informe estadístico oficial.
El planteo vincula la insuficiencia de ingresos con el endeudamiento familiar y menciona las apuestas como un problema que se extiende entre los hogares de menores recursos. También reclama atención para jóvenes, personas mayores, personas con discapacidad y comunidades originarias. La preocupación común es la capacidad de sostener gastos cotidianos y acceder a derechos cuando el trabajo o las prestaciones no alcanzan.
Otro tramo cuestiona la actuación de las fuerzas de seguridad en manifestaciones. Las organizaciones denuncian represión y recuerdan el caso del fotógrafo Pablo Grillo. Esas afirmaciones forman parte de su denuncia pública: la carta no constituye una resolución judicial sobre responsabilidades individuales. También rechazan el tono de las intervenciones presidenciales y sus efectos sobre el debate público.
Un diálogo que empezó antes de la llegada
La relación con las autoridades eclesiásticas tiene un antecedente concreto. El 1 de septiembre, Yasky y Godoy, junto con Ricardo Peidro, fueron recibidos por Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. En esa reunión conversaron sobre la organización de la visita y la participación de los trabajadores.
La nueva carta retoma esa interlocución y reivindica una economía orientada a las personas, la solidaridad y la paz. Los dirigentes también expresan reconocimiento por Francisco y por la continuidad que atribuyen a León XIV en la defensa de la justicia social.
El mensaje sindical no permite anticipar qué dirá el Papa ni compromete a la Iglesia con cada crítica de las centrales. Lo que queda planteado es un pedido de escucha ante problemas laborales y sociales que las organizaciones consideran urgentes. La visita abrirá encuentros públicos, pero cualquier respuesta específica o compromiso posterior deberá conocerse por sus propios anuncios.
