Murió Patricia Walsh, impulsora de la nulidad de las leyes de impunidad
Publicado: 05 / 11 /2026La exdiputada nacional tenía 74 años. Su trayectoria unió la militancia de izquierda, el trabajo parlamentario y las querellas por crímenes de la dictadura, entre ellas la causa por la muerte de su hermana.
Patricia Walsh murió este jueves 5 de noviembre a los 74 años, después de permanecer internada. Exdiputada nacional, legisladora porteña y referente de izquierda, tuvo una intervención destacada en la lucha para anular las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Su actividad pública no terminó con el último cargo electivo: seguía vinculada a las causas judiciales por crímenes del terrorismo de Estado y era querellante en el juicio por la Masacre de la calle Corro.
Hija del periodista y escritor Rodolfo Walsh, asesinado y desaparecido en marzo de 1977, y hermana de María Victoria Walsh, muerta durante un operativo militar en septiembre de 1976, construyó una trayectoria política atravesada por esa historia familiar. La búsqueda de justicia se convirtió tanto en una tarea personal como en uno de los ejes de su intervención institucional.
Del Congreso a la reapertura de las causas
Walsh representó a la Ciudad de Buenos Aires en la Cámara de Diputados entre 2001 y 2005. Desde la banca de Izquierda Unida promovió la nulidad de las normas que habían limitado el juzgamiento de los responsables de delitos cometidos durante la dictadura. Integró las comisiones de Educación, Derechos Humanos y Libertad de Expresión.
El Congreso sancionó el 21 de agosto de 2003 la Ley 25.779, que declaró insanablemente nulas las leyes 23.492 y 23.521. Esa decisión fue un paso central en el proceso que permitió reabrir los juicios por crímenes de lesa humanidad. El papel de Walsh como impulsora parlamentaria forma parte de ese recorrido colectivo, en el que intervinieron organismos de derechos humanos, sobrevivientes, familiares y otros actores políticos y judiciales.
Fue candidata presidencial por Izquierda Unida en 1999 y 2003. En 2007 llegó a la Legislatura porteña, donde ocupó una banca hasta 2010. Más tarde se acercó a espacios como Proyecto Sur y Camino Popular, sin abandonar el trabajo relacionado con memoria, verdad y justicia.
Una militancia que continuó fuera de las bancas
Antes de sus cargos legislativos había trabajado como periodista y en el área de prensa del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, donde también fue delegada gremial. La dictadura la despidió en 1976 y recuperó su trabajo en 1984. Ese año denunció ante la Conadep la desaparición de su padre.
En las décadas siguientes participó de las denuncias y querellas vinculadas con la ESMA. La causa por la calle Corro, donde murió su hermana, siguió siendo otro frente de su actividad. En 2025 reclamó junto con Myriam Bregman la preservación de archivos de la Armada, por su posible valor para las investigaciones judiciales sobre el terrorismo de Estado.
Tras conocerse su fallecimiento, Bregman y otros dirigentes de izquierda expresaron públicamente su pesar y recordaron su participación en esas luchas. Su muerte deja el recuerdo de una dirigente cuya acción política pasó por elecciones y bancas, pero también por el sostenimiento de procesos judiciales que continuaron mucho después de su salida de los cargos públicos.
