El Senado aprobó el RIIR: incentivos para inversiones desde US$12 millones

Publicado: 30 / 10 /2026

El proyecto obtuvo 60 votos a favor y dos en contra. Prevé beneficios en Ganancias e IVA y un compromiso de compras nacionales; ahora debe tratarlo Diputados.

El Senado dio media sanción al Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), que propone beneficios fiscales para proyectos productivos con un piso general de US$12 millones. La votación del jueves 29 de octubre terminó con 60 apoyos y dos rechazos. La iniciativa pasó a Diputados: las ventajas impositivas todavía no están vigentes.

El proyecto fue impulsado por Eduardo Vischi, jefe del bloque radical, y reunió respaldos del oficialismo, el PRO, el justicialismo y fuerzas provinciales. Los votos negativos fueron de los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano. Ese acuerdo amplio no eliminó las diferencias sobre el costo fiscal y el alcance del instrumento.

Maquinaria, obras y recuperación del IVA

La propuesta comprende la compra, fabricación o importación de bienes muebles nuevos amortizables y obras vinculadas con actividades productivas. Incluye equipamiento industrial, sistemas de riego, tecnología de eficiencia energética y mallas antigranizo. Durante el tratamiento se incorporaron actividades pesqueras y forestales. Quedan afuera los automóviles, los activos financieros, las inversiones de cartera y los bienes de cambio.

Las herramientas centrales son la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada de créditos fiscales del IVA. La primera permite descontar una inversión del resultado imponible en menos tiempo; la segunda busca reducir la inmovilización de fondos asociados a compras productivas. El régimen contempla estabilidad normativa tributaria por 30 años y alcanza inversiones realizadas durante sus primeros dos años de vigencia.

Para ingresar, las compañías deberán presentar un plan que detalle el cronograma, la producción prevista, las exportaciones y el empleo estimado. El umbral general no convierte al RIIR en un beneficio automático para cualquier pequeña empresa: el texto define condiciones de acceso y excepciones para determinados bienes productivos.

El lugar de los proveedores argentinos

Una modificación incorporada al proyecto exige comprometer al menos un 20% del monto destinado a proveedores de bienes transables a contrataciones nacionales, siempre que exista oferta disponible en condiciones de mercado. La precisión importa: no se trata de un porcentaje sobre todo el desembolso del emprendimiento, sino sobre ese componente de las compras.

Vischi presentó la iniciativa como una herramienta para movilizar producción y abastecer cadenas vinculadas a inversiones mayores. El justicialismo acompañó en general, pero reclamó considerar las asimetrías entre regímenes y su efecto sobre las cuentas públicas. El debate enfrenta así dos necesidades: facilitar proyectos y evaluar cuánto resigna o posterga el Estado en recaudación.

Para trabajadores y empresas proveedoras, el impacto dependerá de que los planes se concreten y generen demanda local. La media sanción no garantiza nuevas contrataciones ni permite anticipar resultados de empleo. Diputados deberá definir si aprueba el texto o introduce modificaciones antes de que pueda convertirse en ley.