El Gobierno acelera la negociación por las PASO y mide votos clave en el Congreso

Publicado: 06 / 10 /2026

El Gobierno volvió a poner la suspensión de las PASO en el centro de su negociación legislativa y abrió una cuenta fina sobre los votos que pueden aportar los gobernadores. La discusión llega con el calendario electoral cada vez más cerca y con una Casa Rosada que necesita ordenar el Congreso antes de entrar de lleno en la pelea de 2027.

La reforma política enviada por el Ejecutivo no depende sólo de los bloques libertarios. El oficialismo necesita que los mandatarios provinciales que mantienen diálogo con Balcarce 50 acompañen o, al menos, no bloqueen la iniciativa. Esa condición convierte a las provincias en el eje de una negociación más amplia, donde aparecen reclamos por fondos, obras, presupuesto y armado electoral.

Una pulseada que excede la boleta

La suspensión de las primarias no es una cuestión administrativa menor. Las PASO ordenan candidaturas, financiamiento, alianzas y tiempos de campaña. Para el Gobierno, eliminarlas o dejarlas sin efecto en la próxima elección permitiría reducir costos y evitar internas que desgasten al oficialismo. Para la oposición y parte de los aliados, en cambio, la medida puede alterar las reglas de competencia cuando ya empezó la carrera política.

El antecedente inmediato pesa: el Congreso viene funcionando como un tablero inestable, con apoyos puntuales y mayorías que cambian según el tema. La Casa Rosada consiguió avances en algunos proyectos, pero también sufrió reveses cuando los bloques provinciales decidieron marcar distancia. Por eso la negociación por las PASO se lee como un ensayo de gobernabilidad para lo que queda del año parlamentario.

Los gobernadores, otra vez en el centro

Los mandatarios provinciales llegan a esta discusión con intereses concretos. Algunos quieren evitar internas costosas en sus distritos; otros buscan garantías para sus propios frentes electorales; varios condicionan cualquier acompañamiento a señales sobre recursos nacionales. En ese mapa, cada voto legislativo tiene valor político y territorial.

La tensión también atraviesa al oficialismo. La Libertad Avanza necesita mostrar capacidad de conducción parlamentaria sin quedar rehén de sus socios. A la vez, los gobernadores intentan que el apoyo a una regla electoral no sea leído como subordinación automática al Presidente.

Qué puede pasar ahora

La discusión seguirá en comisiones y conversaciones reservadas antes de llegar al recinto. Si el Gobierno consigue una mayoría suficiente, la suspensión de las PASO puede convertirse en una de las reformas políticas más relevantes del tramo final del año. Si no lo logra, quedará expuesta otra vez la dificultad oficialista para transformar agenda propia en leyes estables.

Para los votantes, el punto central es simple: la forma en que se definan las candidaturas de 2027 puede cambiar antes de que empiece formalmente la campaña. Esa decisión, aunque parezca interna de los partidos, impacta en la oferta electoral que finalmente llegará a las urnas.