ARCA cambia la presentación de Ganancias para sociedades y fija un nuevo calendario
Publicado: 05 / 10 /2026La Agencia de Recaudación y Control Aduanero puso en marcha un cambio operativo para la presentación del Impuesto a las Ganancias de personas jurídicas. La medida quedó formalizada este lunes en el Boletín Oficial mediante la Resolución General 5908/2026, que crea el servicio web “Ganancias Personas Jurídicas” para confeccionar y presentar declaraciones juradas de sociedades, empresas unipersonales, fideicomisos y otros contribuyentes que llevan balances comerciales.
El nuevo sistema estará disponible con Clave Fiscal y forma parte de la estrategia oficial de digitalización y simplificación de trámites tributarios. Según la resolución, la herramienta apunta a concentrar en un servicio web la carga de información y la liquidación del impuesto, reemplazando procesos que para muchas empresas todavía dependen de aplicativos o circuitos más fragmentados.
La decisión tiene impacto directo en estudios contables, pymes y compañías que deben preparar sus cierres fiscales. El calendario será gradual: el servicio podrá utilizarse desde octubre y pasará a ser obligatorio desde el 1 de marzo de 2027 para declaraciones juradas correspondientes a ejercicios con cierre desde junio de 2026. Esa transición deja algunos meses para adaptar sistemas internos, revisar información contable y ordenar el vínculo con asesores tributarios.
El cambio llega en un año en el que la administración tributaria viene acumulando modificaciones de procedimientos y servicios digitales. Para el Gobierno, la modernización de ARCA es parte de una agenda de eficiencia estatal y control fiscal. Para los contribuyentes, el punto sensible será que la simplificación prometida no se traduzca en más carga operativa durante la etapa de adaptación.
La medida no modifica por sí misma las alícuotas ni la estructura de Ganancias, pero sí cambia el modo en que las empresas deberán cumplir con una obligación central. Por eso, el seguimiento técnico será clave: si el servicio funciona con estabilidad y claridad, puede reducir tiempos administrativos; si llega con fallas o criterios poco precisos, puede trasladar costos adicionales a contribuyentes que ya trabajan con calendarios impositivos ajustados.
