Milei vuelve al Gabinete con Bullrich y busca ordenar la agenda legislativa
Publicado: 05 / 10 /2026Javier Milei retomó este lunes la dinámica de Gabinete ampliado en la Casa Rosada después de su paso por París, en una semana que el Gobierno quiere ordenar alrededor de dos discusiones centrales: el Presupuesto 2027 y la reforma electoral. La reunión también quedó atravesada por el reencuentro político con Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, después de días de diferencias públicas dentro del oficialismo.
La Casa Rosada llega a esta instancia con una necesidad concreta: transformar las señales de respaldo de gobernadores y aliados en votos. El viaje a Francia dejó fotos, anuncios de inversión y conversaciones con mandatarios provinciales, pero el Congreso sigue siendo el lugar donde se medirá la fuerza real del oficialismo. Allí se cruzan la negociación presupuestaria, la eventual suspensión o eliminación de las PASO y la defensa de decretos y proyectos sensibles para la administración libertaria.
La presencia de Bullrich suma una lectura adicional. La exministra de Seguridad viene marcando diferencias sobre la estrategia legislativa y previsional, mientras el Gobierno intenta evitar que esas discusiones se conviertan en una señal de desorden. Su rol en el Senado es clave porque la Cámara alta aparece más fragmentada y con actividad reducida, lo que obliga al Ejecutivo a cuidar cada puente con los bloques propios y aliados.
El trasfondo es más amplio que una reunión de funcionarios. Milei necesita llegar al cierre del año parlamentario con algún avance que muestre gobernabilidad, en especial después de una etapa marcada por fallos judiciales, tensiones con la oposición y negociaciones cambiantes con provincias. La reforma electoral, además, tiene una carga política directa: define reglas de competencia para 2027 y obliga a los gobernadores a calcular costos propios antes de acompañar al oficialismo.
Para la ciudadanía, el punto más tangible es el Presupuesto. De esa discusión dependen partidas para áreas sensibles, obras, transferencias, programas sociales y el vínculo financiero con las provincias. El Gobierno sostiene que el equilibrio fiscal no se negocia, pero los mandatarios provinciales pedirán garantías sobre recursos y ejecución. La semana que empieza puede mostrar si el entendimiento de París fue apenas una foto o el comienzo de una negociación legislativa más estable.
