Pettovello reordenó Trabajo y desplazó a Claudia Testa
Publicado: 02 / 10 /2026Claudia Testa dejó la Subsecretaría de Relaciones del Trabajo y abrió un nuevo recambio dentro del Ministerio de Capital Humano. La salida fue formalizada este viernes con una renuncia indeclinable, mientras la cartera que conduce Sandra Pettovello ya definió como reemplazante a Mariano Sartoris, un abogado de su círculo de confianza que venía ocupando funciones legales dentro del ministerio.
El movimiento impacta en una de las áreas más sensibles del Gobierno nacional. La Secretaría de Trabajo, encabezada por Julio Cordero, interviene en negociaciones colectivas, conflictos entre empresas y sindicatos, audiencias por despidos, homologaciones y discusiones salariales. En un año atravesado por reclamos universitarios, tensiones gremiales y debates sobre reforma laboral, la segunda línea del organismo no es un puesto menor.
Testa había llegado a la administración nacional a fines de 2024, después de una trayectoria vinculada al mundo laboral en la Ciudad de Buenos Aires. Su perfil combinaba experiencia técnica, conocimiento de procedimientos administrativos y trato con actores sindicales y empresarios. En los últimos meses participó en instancias de diálogo laboral, entre ellas reuniones vinculadas al Consejo del Salario y audiencias por conflictos empresariales.
La versión oficial ubica el cambio dentro de una reestructuración interna de Capital Humano. La lectura política, sin embargo, es más amplia: Pettovello vuelve a reforzar su control sobre áreas clave del ministerio con funcionarios propios, en una cartera que desde el inicio de la gestión acumuló cambios, tensiones y reacomodamientos en varias secretarías.
Sartoris no llega desde afuera. Ya tenía recorrido en la estructura de Capital Humano y había pasado por funciones administrativas y legales dentro del área laboral. Esa cercanía con la ministra aparece como un dato central para entender la decisión: en una dependencia donde los conflictos pueden escalar rápidamente, la Casa Rosada busca interlocutores alineados y con capacidad de ordenar expedientes sensibles.
El antecedente inmediato muestra una rotación llamativa. Desde diciembre de 2023, la Subsecretaría de Trabajo tuvo varios nombres, una señal de la dificultad para estabilizar un área atravesada por presiones cruzadas: sindicatos que reclaman recomposición salarial, empresas que piden reglas flexibles, provincias que miran el empleo registrado y un Gobierno que intenta sostener su agenda de desregulación.
El cambio no modifica por sí solo la política laboral, pero sí reacomoda el tablero interno justo cuando se acumulan demandas por paritarias, despidos y aplicación de leyes con impacto presupuestario. La prueba para Sartoris será convertir la confianza política en gestión cotidiana, en un área donde cada audiencia puede convertirse en conflicto público.
