Senado: la reforma del Banco Central llega a una sesión bajo presión

Publicado: 15 / 09 /2026

El Senado quedó otra vez en el centro de la pulseada entre el Gobierno y la oposición: La Libertad Avanza quiere llevar al recinto la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central junto con Inocencia Fiscal, pero el quórum y los votos todavía aparecen bajo negociación.

La intención oficialista es sesionar este jueves y convertir en ley uno de los proyectos económicos que Javier Milei considera estructurales. La reforma del BCRA ya recibió media sanción en Diputados y apunta a redefinir la misión de la entidad, reforzar su autonomía y limitar con más dureza el financiamiento al Tesoro. Para el Gobierno, es una pieza institucional del programa de estabilización.

El Banco Central, otra vez en disputa

El debate no es técnico solamente. En la Argentina, la relación entre Banco Central, emisión monetaria, deuda pública e inflación atravesó gobiernos de distinto signo. Por eso, cada modificación de su Carta Orgánica termina funcionando como una definición de poder: cuánto margen tendrá el Ejecutivo para usar la autoridad monetaria en momentos de tensión fiscal y qué resguardos quedarán escritos para futuras administraciones.

El oficialismo argumenta que la reforma busca evitar que el Banco Central vuelva a operar como caja auxiliar del Tesoro. La oposición, en cambio, advierte que el texto debe discutirse con más tiempo y reclama precisiones sobre reservas, política cambiaria y el impacto de otras medidas económicas que se tramitan en paralelo.

Quórum, gobernadores y una agenda cargada

La sesión también está condicionada por el paquete legislativo que el Gobierno quiere mover antes de fin de año. Junto con la Carta Orgánica del BCRA aparece Inocencia Fiscal, una iniciativa sensible por sus efectos tributarios y patrimoniales. Además, distintas negociaciones provinciales atraviesan el tablero: gobernadores y senadores que acompañaron al oficialismo en algunos temas ahora evalúan costos políticos, demandas locales y señales de la Casa Rosada.

El peronismo busca ganar tiempo y apunta a demorar el tratamiento. La estrategia incluye presión sobre aliados provinciales del Gobierno y pedidos de información sobre temas económicos delicados, entre ellos el destino de reservas y activos. El oficialismo, por su parte, necesita mostrar capacidad parlamentaria en la misma semana en que intenta ordenar su agenda presupuestaria y sostener la narrativa de disciplina fiscal.

Si la sesión se abre, el resultado puede marcar el tono de la relación entre Milei y el Senado para los próximos meses. Si se cae por falta de quórum, será una señal de que las mayorías siguen siendo frágiles y de que ninguna reforma económica profunda saldrá sin negociación política fina.