Kicillof, Massa y Máximo Kirchner rearman el PJ para defender las PASO
Publicado: 19 / 08 /2026
El peronismo volvió a mostrarse en una misma mesa con Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner en el hotel Emperador de Retiro, una cumbre que buscó ordenar la interna y fijar una defensa común de las PASO frente al intento del Gobierno de modificar el sistema electoral.
La foto vale tanto por lo que muestra como por lo que intenta suturar. Después de meses de distancia, los principales referentes del PJ aceptaron sentarse a discutir una estrategia compartida, con gobernadores, jefes de bloque y dirigentes territoriales. El mensaje hacia afuera fue pragmático: el peronismo entiende que, si el oficialismo avanza con la reforma, necesita una herramienta que le permita resolver sus tensiones sin romperse por dentro.
Los puntos que dominaron la discusión
- Defensa de las PASO como mecanismo para ordenar la interna.
- Coordinación legislativa frente al avance del Gobierno en el Congreso.
- Presupuesto 2027 y reparto de recursos con las provincias.
- Recomposición política entre los sectores de Kicillof, Massa y Máximo Kirchner.
La cumbre reunió también a gobernadores como Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gustavo Melella y Gerardo Zamora, además de José Mayans y Germán Martínez. En las coberturas de LA NACION, Clarín y Página/12 aparece una coincidencia fuerte: nadie habla de una unidad cerrada, pero sí de una tregua funcional para frenar el impulso oficialista en torno a la reforma electoral.
El dato político de fondo es que el peronismo ya no discute solo candidaturas; discute reglas. Y cuando un espacio empieza a pelear por las reglas, suele ser porque entiende que la próxima elección no se va a jugar solamente en las urnas, sino también en la ingeniería institucional que la precede.
Por qué importa
Las PASO cumplen hoy una doble función dentro del PJ: sirven para disciplinar la competencia interna y, al mismo tiempo, para evitar que cada sector termine negociando por su cuenta con la Casa Rosada. Quitarlas sería dejar a la vista una interna que el peronismo todavía no resolvió. Mantenerlas, en cambio, le da una salida institucional a una disputa que sigue abierta.
La foto de Kicillof, Massa y Máximo no clausura nada, pero sí marca un límite: si el Gobierno quiere avanzar con su reforma electoral, va a tener enfrente a una oposición que, por ahora, prefiere reordenarse antes que regalarle a Milei una ventaja sin costo.
